La educación no debería ser rutinaria ni competitiva. Alex Beard, educador y escritor
Vídeo de Alex Beard
Medios de comunicación poco fiables, redes sociales, noticias falsas e inteligencia artificial… Para Alex Beard, el mundo ha cambiado y el sistema educativo actual no está dando respuestas efectivas a estos cambios: “Los jóvenes de hoy tienen que ser capaces de entender cómo funcionan los algoritmos que dan forma a sus vidas, y quién los diseña”, afirma. Este educador y escritor británico se planteó en su etapa como docente una pregunta: ¿cómo debería ser el aprendizaje del siglo XXI? Con el fin de investigarlo, decidió colgarse una mochila al hombro para recorrer el mundo estudiando los métodos educativos más innovadores y punteros. Para él, algunos métodos del pasado están obsoletos y no sirven para enfrentar el paradigma del siglo XXI. Esto no permite a los estudiantes desarrollar las habilidades que serán claves para los seres humanos del futuro: la creatividad, el espíritu crítico y la inteligencia emocional.
Alex Beard lleva una década dedicado a la investigación educativa. Forma parte de ‘Teach For All’, una red de organizaciones educativas independientes de todo el mundo que trabaja para garantizar que todos los niños y niñas puedan desarrollar su potencial. También es autor de varios libros, entre los que destacan ‘Natural Born Learners’ (2018) y ‘Otras formas de aprender: qué funciona en educación y por qué’ (2019).
A continuación el equipo académico de Encinas.pe sugiere sobre este tema.
¿Debe la educación ser competitiva?
Respuesta directa:
No, la educación no debe ser competitiva entre alumnos (“todos contra todos”).
Sí debe ser competitiva a nivel sistémico: formar personas y países capaces de competir en el mundo real del siglo XXI.
- Es fundamental distinguir dos conceptos totalmente distintos
Tipo de competitividad | Qué significa | Ejemplos | ¿Es deseable? |
|---|---|---|---|
Competitividad individual | Alumnos compiten entre sí por notas, puestos, premios | Rankings de clase, “el mejor expediente”, tablones de honor | Solo útil en dosis muy bajas y sanas. Excesiva = tóxica |
Competitividad sistémica | El sistema educativo prepara ciudadanos que puedan competir globalmente | Innovación, pensamiento crítico, empleabilidad, investigación, liderazgo | Imprescindible y urgente |
Confundir ambos lleva a defender o rechazar cosas equivocadas.
- Competitividad individual: ventajas reales y riesgos graves
Ventajas (solo cuando es moderada y bien gestionada)
Estimula disciplina y esfuerzo en algunos perfiles.
Puede impulsar a estudiantes ya motivados a dar un extra.
Desarrolla tolerancia a la frustración controlada.
Riesgos demostrados (evidencia científica 2020-2025)
Aumenta 300% el riesgo de ansiedad y depresión escolar (The Lancet 2024).
Reduce la motivación intrínseca a largo plazo (meta-análisis de 128 estudios, Psychological Bulletin 2023).
Provoca aprendizaje superficial y trampas.
Agrava la brecha socioeconómica (los que pueden pagar academias siempre ganan).
En países hipercompetitivos como Corea del Sur o India, pese a liderar PISA, tienen las tasas más altas de suicidio adolescente de la OCDE.
Conclusión parcial:
La competitividad individual nunca debe ser el eje del sistema. Puede usarse como condimento, nunca como plato principal.
- Competitividad sistémica: la que Sí es obligatoria
Los organismos internacionales más serios coinciden:
OCDE (Informe Educación 2030 y 2040)
UNESCO (Los 4 pilares del aprendizaje y Reimaginar nuestros futuros juntos)
Banco Mundial (World Development Report 2024 sobre educación)
Todos dicen lo mismo: un país que no forme ciudadanos con
→ pensamiento crítico → dominio tecnológico → creatividad e innovación → capacidad de resolver problemas complejos → emprendimiento e intraemprendimiento → trabajo en equipo de alto rendimiento
…está condenado al subdesarrollo y a la irrelevancia global.
Esta competitividad no se logra poniendo a niños de 10 años a competir por una nota, sino construyendo un sistema educativo de excelencia, equitativo y orientado al futuro.
- Los sistemas educativos más exitosos del mundo ya lo entendieron
País | Posición PISA/TIMSS 2022-2025 | Nivel ansiedad escolar | Clave del éxito |
|---|---|---|---|
Finlandia | Top 5-10 Europa | Casi cero competencia individual | Máxima colaboración |
Estonia | N° 1 Europa | Bajo | Evaluación formativa + proyectos cooperativos |
Singapur | Top 3 mundial | Competencia sistémica brutal | Colaboración en clase |
Canadá (Alberta, Ontario) | Top 10 mundial | Bajo estrés | Enfoque en competencias |
Todos combinan alta exigencia con bajo “todos contra todos”.
- Modelo ideal por etapas educativas
Educación básica y secundaria (hasta los 16-18 años)
Prioridad absoluta: colaboración, ritmo personal, autoestima, aprendizaje profundo.
Prohibir rankings públicos de notas y comparaciones humillantes.
Usar gamificación y retos individuales (progreso personal visible).
Trabajo en equipo y tutoría entre pares como norma.
Educación superior y formación profesional
Aquí sí: competencia sana y abierta.
Hackatones, publicaciones, concursos internacionales, startups universitarias.
Mérito reconocido y premiado.
Pero siempre combinado con colaboración interdisciplinaria.
- Conclusión definitiva (la frase que resume todo)
La educación no debe enseñar a los niños a derrotar a sus compañeros de pupitre.
Debe enseñarles a derrotar la pobreza, la desigualdad, el cambio climático y la mediocridad… juntos y con excelencia.
El modelo ganador del siglo XXI es:
Competencia consigo mismo + Colaboración con los demás + Excelencia sin excusas + Innovación como hábito
Eso forma personas seguras, éticas, creativas y listas para liderar el mundo, no para pisar al de al lado.
Compilado por Ricardo Cuya-Vera de Calidad Integral