"Los niños merecen y necesitan que cambiemos la educación". Sonia Díez, educadora
Sonia Díez es Licenciada en Psicología y Ciencias de la Educación, además de fundadora de varios centros educativos y autora del libro “Educacción”. Su obra es una llamada urgente para mejorar la educación. En el siguiente video, Díez pide un cambio para mejorar el sistema educativo uniendo a familias, maestros e instituciones para trabajar juntos y lograr una educación que responda a las exigencias y a los importantes cambios sociales que están viviendo las nuevas generaciones de estudiantes: “El mundo está pidiendo a gritos que exista un cambio de paradigma educativo, empecemos a vivir en la incertidumbre asumiendo que en algo nos equivocaremos, pero que merece la pena intentarlo”.
¿Damos demasiada importancia a las notas de nuestros hijos? Sonia Díez reclama una evaluación que vaya mucho más allá de una simple calificación: “cuando decimos quiénes somos no mostramos un ‘currículum mortis’ que dice todo lo que hemos hecho, sino que presentamos un ‘currículum vitae’ que dice cuál es nuestro potencial, qué somos capaces de hacer”.
Opinión del equipo de Encinas.pe
Queridos padres: ¿Estamos dando demasiada importancia a las notas de nuestros hijos?
Es natural que queramos lo mejor para ellos. Cuando vemos un boletín o un examen, sentimos que ese número nos dice cómo van, si están aprendiendo, si están “bien”.
Pero es importante recordar algo esencial: una nota no define a tu hijo.
1. Las notas son solo una parte de la historia
La calificación muestra un momento, un tipo de evaluación y ciertos contenidos… pero no muestra:
- cuántas veces intentó,
- cómo razona,
- cuánto crece emocionalmente,
- cómo colabora o crea,
- ni el verdadero esfuerzo detrás de cada avance.
Tus hijos son mucho más que un número.
2. Qué ocurre cuando las notas se vuelven el centro
Cuando la conversación en casa gira siempre alrededor de calificaciones, pueden aparecer efectos no deseados:
- Ansiedad y miedo a fallar.
- Autoestima frágil, basada en el resultado y no en su valor personal.
- Aprendizaje superficial, “para el examen”, no para comprender.
- Distancia emocional, porque sienten que solo importan cuando traen “buenas notas”.
Ningún padre quiere eso.
3. ¿Qué es realmente importante en el aprendizaje?
Hay cosas que las notas nunca podrán medir y que son, en realidad, los mejores predictores del éxito futuro:
- La curiosidad por aprender.
- La constancia y la disciplina.
- La capacidad de superar dificultades.
- La creatividad y las preguntas.
- El hábito de pensar por sí mismos.
Estas habilidades valen toda la vida.
4. Cómo podemos acompañarlos mejor
Aquí algunas prácticas que marcan una diferencia enorme:
- Hablen del proceso, no solo del resultado.
Pregunten: “¿Qué aprendiste hoy?”, “¿Qué te costó más?” - Celebren el esfuerzo y la mejora.
La comparación debe ser consigo mismo, no con otros niños. - No conviertan la nota en premio o castigo.
La motivación por miedo dura poco; la que nace del apoyo, dura siempre. - Enséñenles hábitos, no urgencias.
Estudiar con tiempo, pedir ayuda, organizarse.
5. En resumen
Las notas importan, sí. Pero no más que el bienestar, la autoestima y el gusto por aprender.
Acompañemos su camino con paciencia, interés y amor.
Recordemos siempre: la educación no es una carrera para obtener números, sino un viaje para formar personas.
Compilado por Ricardo Cuya-Vera de Calidad Integral